No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.

Gustavo Adolfo Bécquer

25 jul 2011

Palabras



La letra es esclava de la mano, del sentir, de la mente.
Las palabras fluyen, sangrando directamente de la venas de quien escribe, tomando intrincadas formas.
Su significado, variable; su esencia, fiel reflejo de una vida desfalleciente,
de un amor puro, o quizá del sutil conocimiento que producen las experiencias diarias.


Escribo para mí mismo, para librarme de viejos fantasmas y penas amargas,
como un exorcismo del alma.
Para convencerme de mi existencia,
de mi presencia en un mundo a veces hostil,
a veces amigable (dependiendo muchas veces de mi estado anímico).
Mi percepción del ambiente es tan subjetiva como los sentimientos;
mis escritos, tan objetivos como la pena misma que los origina.
Es difícil pretender que estoy feliz y tranquilo,
cuando la verdad estoy llorando por dentro.

Ni siquiera un mártir encuentra en su calvario
razones suficientes para seguir,
de no ser porque pose intimas creencias y esperanzas.

Por eso lo que nace de mi pluma es triste, callado,
tal como un beso obtenido por lastima.
Porque lo que no puedo mostrar de mi a los demás,
[esa parte oscura, aquella empeñada en carcomer mi dolido corazón,
esa parte q solo puedo escribir aquí con mis
PALABRAS.
POR ZENDO

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