No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.

Gustavo Adolfo Bécquer
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5 ago 2011

Poema del Renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!

Poema por Angel Buesa

31 jul 2011

Poesia Matematica

Poesía matemática

En las muchas hojas

Del libro de matemáticas

Un Cociente se enamoró

Un día dolorosamente

De una Incógnita.

La vio con su mirada innumerable

y la vio desde el ápice a la base:

Una figura impar;

ojos de robot, boca de trapecio,

cuerpo rectangular, senos esferoides.


Hizo de la suya una vida

paralela a la de ella,

hasta que se encontraron

en el infinito.


“¿Quién eres tú?”, indagó ella

con ansia radical.

”Pero puedes llamarme hipotenusa.”

Y de hablar descubrieron que eran

(lo que en aritmética corresponde a las almas hermanas)

primos entre sí.

Y así se amaron

al cuadrado de la velocidad de la luz,

en una sexta potencia

trazando,

al sabor del momento

y de la pasión,

rectas, curvas, círculos y líneas sinusoidales

en los jardines de la cuarta dimensión.

Escandalizaron a los ortodoxos de las formas euclidianas

y a los exegetas del Universo infinito.

Rompieron convenciones newtonianas y pitagóricas.

Y en fin resolvieron casarse,

constituir un hogar,

más que un hogar, una perpendicular.

Invitaron como padrinos

al Polígono y a la Bisectriz.

E hicieron planos, ecuaciones y diagramas para el futuro

soñando con una felicidad

integral y diferencial.

Y se casaron y tuvieron una secante y tres conos

muy graciosillos

Y fueron felices

hasta aquel día

en que todo se vuelve al fin

monotonía.

Fue entonces cuando surgió

El Máximo Común Divisor.

Ofreció, a ella,

una grandeza absoluta

y la redujo a un denominador común.

Él, Cociente, percibió

Que con ella no formaba un todo,

una unidad.

Era un triángulo, llamado amoroso.

De ese problema él era una fracción

la más ordinaria.

Pero fue entonces cuando Einstein descubrió la Relatividad

Y todo lo que era espurio pasó a ser

moralidad

Como en cualquier sociedad.

[by Millôr Fernandes.]

21 jul 2011

A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD


Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.

POR Alejandra Pizarnik.