No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.

Gustavo Adolfo Bécquer

17 ago 2011

Rosas para mi muerte


Cuando las sombras me roben el encanto

y ya no palpite mi corazón al verte

no quisiera ver caer ese tu llanto,

tan sólo quiero rosas para mi muerte.


Cuando mi cuerpo repose en completa calma

y se haya esfumado mi eterna inquietud

no quisiera ver esa tristeza en tu alma,

sólo rosas a las faldas de mi ataúd.


Cuando el frío se apodere de mi piel

y mi boca ya no reclame tus besos

no quisiera ver un moño sobre el dintel,

tan sólo rosas cubriendo mis huesos.


Cuando en mí se apague la esperanza

y se seque mi corazón doliente

no quisiera ver que el infierno me alcanza,

sólo rosas, rosas para mi muerte.

Poema por: Sebasttian Aranda Velarde

No hay comentarios: